Un estilo que requiere paciencia pero que brinda resultados increíbles. 

Como su nombre lo dice, los tatuajes de este tipo están compuestos entera o parcialmente de puntos individuales de tinta. Los principales diseños de este tipo son los geométricos, pues un trabajo de sombreado luce más natural con esta técnica.

Este estilo proviene de la corriente artística del puntillismo, encabezada en siglo XIX por el pintor neoimpresionista Georges Seurat, quien a partir de sus estudios cromáticos descubrió que, mirados desde cierta distancia, los toques (puntos) de color dan una división de tonos.

Un domingo en la Gran Jatte (Georges Seurat, 1884)

Como se puede observar en cualquier trabajo de puntillismo, es una técnica que requiere mucha atención y paciencia por parte del artista y del cliente. Tanto así que muchos artistas prefieren realizarlo a mano (hand-poked), pues con la máquina tatuadora es más complicado llegar al nivel de detalle deseado. Esto hace que el tiempo de las sesiones se extienda.

La mayoría de tatuajes de puntillismo están hechos a tinta negra, pero también se incluyen gris y rojo, este último para dar más impacto a ciertos detalles. Como mencionamos anteriormente, los diseños que mejor lucen bajo este método son los geométricos y/o ornamentos espirituales como mandalas, aunque cualquier diseño puede incluirlo, especialmente si requiere de sombras precisas (más acumulación de puntos = más sombreado, de más a menos = desvanecido).

Es importante que antes de hacerte un tatuaje de este tipo conozcas bien otros trabajos hechos por el o la artista, sobre todo que veas cómo lucen después de un tiempo de realizados, para asegurarte de que su técnica es buena y sus puntos no se convertirán en manchas en unos meses. Con nuestros artistas no tienes nada de qué preocuparte, claro.

Cuéntanos ¿qué te harías en dotwork?