A la escena musical contemporánea se están sumando movimientos que le están dando un nuevo aire. El ejemplo más claro ha sido la transición del reguetón para convertirse en el nuevo pop, el ritmo del momento que mueve a las masas. Y ahora, lo que está haciendo ebullición en este preciso instante, es el oleaje de trap –que proviene principalmente de España, con algunas pistas desde Argentina y Chile– que nos está mojando más que los pies.

Aunque por ahora el trap parece solo parte de un nicho, sus exponentes tienen todo el talento y el potencial para llegar hasta el top 40, como el mismísimo reguetón. Lo confirman rostros y nombres que ya están haciendo ruido incluso en nuestro país, como Bad Gyal, Ms. Nina y La Zowi, todas españolas, todas con hambre de comerse al mundo.

Pero no nos confundamos, aunque algunos medios la coloquen dentro de esa lista, Nathy Peluso no es una trapera más, ni siquiera es una trapera como tal. Ella es simplemente Nathy Peluso, una cantante y compositora de origen argentino que ha vivido en España la mitad de su vida; de ahí su peculiar acento, que sumado a su tesitura suave, provoca que sus rimas suenen extravagantes e hipnóticas.

¿Qué de dónde viene su música? Bueno, Nathy cuenta que sus mayores inspiraciones son Ray Charles, Ella Fitzgerald, Nina Simone, Celia Cruz, Erikah Badhu, y una lista interminable, que suma principalmente música negra: jazz, funk, soul. Por eso no es nada extraño que en Instagram se haga llamar “la Sandunguera”, una piba ‘jazzy hiphopera’.

Nathy es talento y estilo, y lo mismo te canta algo ‘moderno’ que –está bien– sí le hace guiños al trap, que un acústico o un cover de las figuras de los 30′ y 40′ que admira, con referencias claras del cine de autor que tanto le apasiona, como Lynch y Hitchcock, que por ahí se cuelan en sus letras.

Durante este 2017, Nathy Peluso ha lanzado cerca de 7 temas con sus respectivos videos, en donde también encontramos reminiscencias a filmes. “Esmeralda”, por ejemplo, destaca por su cautivante simpleza, su fotografía y su dirección de arte.

Estamos presenciando el nacimiento de una estrella que brilla por sí sola. Volteemos hacia el cielo y escuchemos.